Santander

MINESA llega a Soto Norte con minería bien hecha

Mayo 17 de 2017

La multinacional MINESA llegó a Soto Norte para quedarse y desarrollar su labor económica, social y ambiental con las mejores herramientas de equilibrio y crecimiento. Su aspiración es operar por el próximo medio siglo, ofreciendo a esta provincia santandereana el acceso a la tecnología y conocimientos suficientes para seguir cuidando el páramo como sus comunidades lo han hecho por siglos, sin desaprovechar la oportunidad que la naturaleza les ha otorgado con la provisión permanente de oro.

Las provincias de Soto Norte y Metropolitana

El departamento de Santander ha estado históricamente organizado por provincias. En 2006 el gobernador Hugo Aguilar dio un paso en su conformación y definió ocho de las seis que históricamente manejaba el territorio. Una de ellas, la que históricamente se denominó de Soto, fue dividida acertadamente entre Metropolitana y Soto-Norte, pues su realidad socioeconómica es totalmente diferente.

A Soto Norte la integran los municipios de Matanza, Charta, Suratá, California,Vetas y Tona. La Metropolitana está conformada por Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Piedecuesta, Lebrija, Rionegro y Santa Bárbara. Desde Bucaramanga se puede llegar a Matanza y a Tona por carretera porque prácticamente colindan, pero su dinámica es completamente distinta.

Soto Norte no se ha hecho tan reconocida como su activo natural más importante: el páramo de Santurbán, el cual solo abarca en una porción, porque el resto de la jurisdicción le corresponde a Norte de Santander. Por cerca de 500 años ha sido una provincia minera por los yacimientos de oro que abundan en su suelo, y desde que Colombia vio el auge de los asuntos ambientales, se ha visto interferida la existencia en especial de los Californianos, Vetanos y Toneros, pues su población prácticamente es minera, agrícola y ganadera, en territorios que a la humanidad le dio por valorar últimamente.

Y esa valoración tardía llevó a que la provincia Metropolitana aportara defensores de oficio a un territorio ajeno a su realidad. Súbitamente se empezó a debatir sobre el futuro del páramo en una urbe que jamás se dio cuenta de los riesgos que corre el ecosistema. Una gran ciudad conurbada que no ha logrado resolver la problemática del manejo de residuos sólidos y sí pretende decirles a los históricos habitantes del páramo qué hacer y que no con sus propiedades y sus vidas, generándose un conflicto absurdo e innecesario, que no está en manos de los activistas resolver, pues las licencias de explotación las otorga la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

En ese contexto, los municipios de Soto Norte defienden su autonomía y destacan la labor que por generaciones han adelantado para cuidar el páramo y mantener su actividad minera, agrícola y ganadera. Hace poco, a través de su Asociación de Municipios, expresaron su compromiso de adelantar la minería bien hecha, ajustada a la normativa vigente que propende por la preservación del medio ambiente y el desarrollo económico sostenible.

Adicionalmente, en el reciente congreso nacional de minería, los alcaldes de Soto Norte se pronunciaron con contundencia: “Hacemos minería hace siglos. No necesitamos gente de afuera que defienda a nuestro territorio”, fue el pronunciamiento de Orlando Rodríguez, Alcalde de Vetas e invitado al evento. 

MINESA se articula al propósito de minería bien hecha

A lo largo de 11 Conversatorios, MINESA se está presentando con las comunidades del Área Metropolitana de Bucaramanga para dar a conocer el proyecto minero que quiere adelantar y por el cual ha definido una importante y necesaria inversión en Santander. En el proceso de obtención de la licencia ambiental para el inicio de su operación, la empresa ha compartido las diferentes experiencias que en el mundo han permitido la operación minera sin prejuicio de la zona a intervenir. El caso de la Mina “Myra Falls” en Canadá, localizada cerca al Río Campbell y al Lago Buttle, es un referente importante de que se puede desarrollar actividad minera en áreas cercanas a ecosistemas sensibles, en este caso, en zonas que se encuentran por fuera del Páramo.

Las innovaciones y sus garantías

MINESA es consciente de la sensibilidad que genera para la ciudadanía colombiana el tema ambiental. La radicalización del debate que confronta al agua con el oro condujo a conclusiones lejanas a la realidad que sesgan a la opinión pública, pero que la empresa no ve como percepciones adversarias, sino como aliados en el propósito de darle prioridad al medio ambiente, y rescatar la práctica de la minería como una oportunidad de innovación y desarrollo tecnológico para que el desarrollo económico y la conservación ambiental puedan darse.

Heidy Ovalle, gerente del área de Relaciones Corporativas de Minesa, explicó las decisiones tomadas por la empresa en su etapa de exploración y gestión de la licencia ambiental, que brinda garantías al territorio. Nuestro producto final no será un lingote de oro sino un concentrado de mineral para evitar el uso del cianuro y otros químicos: solo llegaremos a lo que se conoce como la etapa de flotación, explicó la funcionaria.

Adicional a ello, se expuso otra decisión relacionada con incorporar estándares internacionales para la operación minera, que superan los exigidos por la legislación colombiana, que demandan excelencia en lo relacionado con la seguridad de trabajadores, medio ambiente y comunidad.

La minería no afecta las fuentes hídricas de Bucaramanga

Otro punto importante resaltado durante el conversatorio está relacionado con el método de explotación que será subterráneo, lo cual implica una huella significativamente menor sobre el entorno frente a otros métodos de extracción y la implementación de medidas para el uso eficiente del agua: vamos a reutilizar un alto porcentaje del agua que se va a requerir para el procesamiento del mineral, optimizando su uso; así mismo, dispondremos de plantas de tratamiento de agua para aportar agua limpia al sistema hídrico.

El Acueducto de Bucaramanga se abastece de tres fuentes importantes: Subcuenca del Río Tona, Río Frío y Subcuenca del Río Suratá; de ésta última el Acueducto solo capta el 37% y es considerada una fuente de reserva para épocas de verano. No obstante, para Minesa la protección del agua es una prioridad; sus operaciones no afectarán ni la calidad, ni la cantidad del recurso hídrico.

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